EL DESPERTAR SAI
EL DESPERTAR SAI: Diálogos con Sai Baba BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA 1RA PARTE Diálogos con Sai Baba BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA 1RA PARTE - EL DESPERTAR SAI

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martes, 21 de julio de 2026

Diálogos con Sai Baba BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA 1RA PARTE

 

Diálogos con Sai Baba

BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA


INDICE

          Prólogo .                                                                                            3

          Introducción .                                                                                    8

          Palabras preliminares                                                                        9

          I. ¿Es necesario el maestro espiritual?                                              10

          Il. ¿Qué hacer con los que siempre encuentran .fallas .en

          los demás o buscan permanentemente la discusión?                        15

          III. El mundo exterior, el mundo interior y el Señor                        20

          IV. La Conciencia Universal                                                             28

          V. ¿Quién soy yo?                                                                             32

          VI. Mente, discernimiento, inteligencia y.ego                                  36

          VII. Máximas de conducta                                                                41

          VIII. La atribución errónea de la realidad    La superposición.        47

          IX. El morador interno o Purusha La Liberación                              52

          X. Avanzamos cuando realizamos ejercicios espirituales .               58

          XI. Las obstrucciones                                                                        66

          XII. Las cualidades y conductas del hombre y el

          Mahabharata .                                                                                    70

          XIII. El Bhagavata                                                                             74

          XIV. Condiciones de un verdadero. maestro. espiritual                    82

          XV. La Meditación                                                                            88

          XVI. La ignorancia y la ilusión                                                         93


PROLOGO

En la religión hindú se cree que Dios encarna de tiempo en tiempo para promover el bienestar de la humanidad. A esta encarnación se la llama Avatar y es un Ser extraordinario.

Un Avatar manifiesta dieciséis cualidades especiales. Las más profundas, que lo distinguen con claridad del hombre mortal, son su completo dominio y trascendencia del mundo físico, incluyendo la facultad de materializar objetos a voluntad: además de las cualidades de Omnisciencia, Omnipresencia y Omnipotencia, la amplitud de transmitir una corriente de Amor puro e inagotable y una Gracia especial que trasciende todas las circunstancias del karma (el resarcimiento exigido por los actos llevados a cabo en el pasado), que se patentiza en su poder de transformar milagrosamente la vida de una persona, por un acto de Voluntad Divina.

Tradicionalmente, en la religión hindú se cree que el último Avatar completo fue Krishna, quien vivió hace cerca de cinco mil años.

La distinción que se establece entre un Avatar y un aspirante espiritual o un individuo espiritualmente evolucionado es ésta: los dos últimos pueden ascender, por medio de la práctica espiritual, a niveles superiores de autorrealización, incluso quizá desarrollando poderes yóguicos. Por contraste, el Avatar nace con plena conciencia. Más que nacer en la Tierra y ascender al cielo o a planos de la existencia superiormente evolucionados, el Avatar, ya Divino por completo, elige descender a la Tierra.

Su tarea es conceder Paz y Alegría, dar un sentido de plenitud a los buscadores que se han esforzado largo tiempo. El descenso de Dios a la Tierra, la encarnación de lo Sin Forma en una Forma, es la concreción del anhelo de los que buscan a Dios. Es la dulzura solidificada de la devoción de los aspirantes a Dios.

Se cree que Sai Baba es el Avatar de esta Era.

Sai Baba vino al mundo en Puttaparti, un remoto pueblo en el sur de la India, el 23 de Noviembre de 1926, y se le dio el apellido de Sathyanarayana Raju. Las anécdotas familiares y de los lugareños hablan de "milagros" que empezaron a ocurrir poco antes de su nacimiento. Por ejemplo, se dice que los instrumentos musicales de la casa familiar tocaron por sí solos. Se cuenta otro incidente extraordinario que sucedió poco después de que había nacido el bebé: alguien notó movimientos bajo sus mantas en el piso y rápidamente lo tomaron en sus brazos. Debajo de las mantas estaba una mortífera cobra, que por alguna razón no había dañado al pequeño. (La cobra, por coincidencia o no, es el símbolo de Shiva, un miembro de la Santa Trinidad del hinduismo.)

Desde la infancia se evidenció que el joven Sathya era bastante diferente de sus compañeros de juego. Aunque su familia comía carne, El era un vegetariano natural que aborrecía el pensamiento de matar animales. Era servicial en extremo con toda la gente del pueblo; trabajaba desinteresadamente y llevaba con frecuencia indigentes a su casa a fin de que sus padres los alimentaran, aunque ellos le reñían a menudo, por lo que creían una generosidad improcedente de El. Sus compañeros de juego lo llamaban "gurú" (maestro espiritual), porque los dirigía en cánticos devocionales antes de entrar a la escuela, y los fascinaba y divertía extrayendo dulces y juguetes de una bolsa aparentemente vacía.

Ocurrió un misterioso incidente cuando Sathyanarayana tenía trece años. Un día, mientras jugaba afuera, lanzó un grito y brincó agarrándose uno de sus descalzos pies. Su familia temía que le hubiera picado un escorpión y no sobreviviera. Pero esa noche durmió sin dolor ni malestar aparentes. Veinticuatro horas más tarde, perdió el sentido y permaneció así durante un día. Cuando despertó, su conducta era extraña, alternaba períodos de inconsciencia con los que parecían ser estados de trance. Empezó a cantar y a citar largos pasajes de poesía y filosofía sánscrita, fuera del alcance de su educación formal.

A veces se ponía rígido y a quienes estaban a su alrededor les parecía que abandonaba su cuerpo: luego les describía lugares distantes que sus padres decían que nunca había visitado y gente que según ellos, jamás había conocido. Reía y lloraba, explicando complicadas doctrinas religiosas. ¿Estaría poseído por espíritus malignos?

Sathya sufrió un período torturante, ya que sus padres lo llevaron con exorcistas por toda aquella región del país. Un exorcista famoso y temido, para quien el demonio en el muchacho se había convertido en un reto personal, rasuró la cabeza de Sathya, le hizo tres incisiones en forma de cruz en el cráneo, y luego vertió material cáustico en la herida, como así también en los ojos, los cuales se le inflamaron hasta que casi se cerraron. Por fin sus padres no pudieron soportar más estas experimentaciones y pidieron detenerlas, aunque aparentemente su hijo no estaba curado.

Con voz calma, pero firme, el muchacho anunció: "Yo soy Sai Baba". Entonces procedió a relatar cómo había escogido esa familia en particular para su encarnación, en atención a las plegarias de un devoto sabio ancestral. Dijo que era la reencarnación de un santo mahometano poco conocido, pero respetadísimo, llamado Sai Baba de Shirdi, quien vestía como musulmán, pero llevaba ceniza en la frente al igual que un hindú. El primitivo Sai Baba había muerto ocho años antes de que Sathya naciera, y según las crónicas, aquél había dicho a sus devotos que transcurriría dicho lapso antes de su reencarnación.

Naturalmente, para muchos en el pueblo era difícil aceptar a este muchacho, por más encantador y extraordinario que fuera, como la reencarnación real de un hombre que sus seguidores consideraban santo.

En verdad, el joven Sathyanarayana empezaba a ser más bien un misterio. Un par de meses después, un jueves (el Día del Gurú en la India), un grupo de lugareños inquisitivos se le acercaron rogando: "¡Muéstranos una señal!"

Con un ademán rápido e inesperado, Sathya arrojó al piso un ramo de flores de jazmín, que al caer, formó claramente la palabra "Sai Baba" (escrito en telugu, la lengua del pueblo).

Más tarde, Sathya dijo a su familia que ya no residiría con ella, pues sus devotos lo llamaban y tenía que irse. Dejó la escuela en octubre de su año decimotercero y comenzó a reunir seguidores en torno de El. El número de éstos creció y fue necesario establecer un ashram donde hubiera la posibilidad de que vivieran con su gurú, y los que buscaran su conducción lo pudieran ver. La construcción de Prashanti Nilayam (La Morada de la Paz Eterna) continúa todavía, intentando alojar al creciente número de devotos de Sai Baba. Aquí y en Brindavan, su residencia de verano, Baba ha recibido a millones de personas de la India y de todo el mundo.

Baba declaró con posterioridad, que desde entonces demostraba que El está por encima del placer y el dolor, por encima de la dualidad. Reveló que de hecho no hubo una picadura real de escorpión: "Ninguna picadura así podría crear un Sathya Sai Baba, y si pudiera, los escorpiones deberían ser objeto de la mayor veneración y adoración".

Dos meses después de la supuesta picadura, en mayo de 1940, el padre de Sathya vio una multitud reunida alrededor de su hijo. Parecía que estaba materializando dulces y frutas a partir del simple aire, y mucha gente se desplomaba gritando que El era una encarnación de Dios. Confundido y frustrado por la extraña conducta de su hijo y ahora por este despliegue de prestidigitación, o peor, de magia negra, el padre de Sathya recogió una vara y se acercó amenazadoramente: °¿Quién eres Tú... quién eres Tú?", preguntó con enojo.

Sai Baba dice que su nombre es significativo. "Sai" denota el aspecto femenino del Universo y "Baba" el masculino; el nombre completo expresa el enlace de los dos. También ha proclamado que El es la manifestación tanto de Shiva como de Shakti, fases del Universo y aspectos masculino/femenino de lo Divino.

A algunos les parece que revela estas dos cualidades: sus movimientos son delicados y ligeros, a la vez que fuertes y autoritarios.

Baba habla con frecuencia de la vida de Shirdi Sai Baba y materializa retratos de El para sus seguidores, e ilustra además sus lazos con el Santo mediante la formación de Vibhuti (ceniza sagrada). Shirdi Sai Baba también distribuía ceniza entre sus devotos, pero lo hacía tomándola de un hogar constantemente encendido. Ahora, es evidente que Sai Baba de Puttaparti tiene ese fuego encendido en otra dimensión a la cual penetra con un simple movimiento de su mano para extraer, de una provisión aparentemente ilimitada, la ceniza sagrada.

Sai Baba ha efectuado la mayoría de los milagros que se atribuyen a Jesucristo. Sus seguidores creen que El está por encima del tiempo y del espacio y no lo limitan las leyes de la física.

Hay relatos de que ha contraído la enfermedad o el daño de una persona para preservar la salud de la misma o salvar su vida, indisponiéndose físicamente en su lugar y curándose enseguida.

Otros informes dicen que cura mediante la materialización de instrumentos quirúrgicos que El mismo maneja con gran pericia, o manifestándose El mismo realmente en el cuerpo de un cirujano para llevar a cabo operaciones peligrosas. Virtualmente, no hay enfermedad de la cual se dé razón que no haya curado, y hay pruebas de que incluso resucitó a un devoto.

"Yo vine, dice Sai Baba, porque los hombres buenos del mundo: el sabio, el aspirante espiritual, el gurú y el piadoso, suspiraban por Mí. Regocíjense los puros y rectos".

Texto publicado en "Sai Baba y el psiquiatra" escrito por el Dr. Samuel H. Sandweiss.

 

INTRODUCCION

Palabras al lector:

"Yo soy el Sai Baba de Shirdi que ha vuelto nuevamente; antes, estaba mayormente dedicado a preparar la comida; ahora he venido a alimentarlos a ustedes, con el alimento que los fortalezca, nutra y purifique", dice Bhagavan Sri Sathya Sai Baba de Prashanti Nilayam, en el pueblo de Puttaparti, Distrito de Ananthapur, Andhra Pradesh. El anuncia esto en su decimocuarto cumpleaños, dejando de lado sus libros escolares para dirigirse públicamente a un primer grupo de devotos, en el año 1940. Desde entonces Baba ha consolado, guiado y curado con Su Compasión y Su Amor Divino, a un creciente rebaño de gente con sufrimientos físicos y espirituales, fundando la Nueva Era SAI de Paz y Alegría. Como parte de su misión de restaurar la Rectitud y reverdecer el Bien, Baba comenzó en febrero de 1956 a editar una revista mensual a la que dio el significativo nombre de "El Eterno Conductor".

Evidentemente, quería manifestar más claramente a través de este título, el hecho de que El es tanto Eterno Sin Tiempo como el Conductor de todos los seres corpóreos.

Anunció que "El Eterno Conductor" está empeñado en una campaña contra la falsedad de todo tipo y también, contra el espíritu de egoísmo. Esta serie de diálogos con Baba, publicados originariamente en la revista en idioma telugu, develan los misterios de la Verdad Espiritual, y con Amor, despejan la niebla que esconde la visión a los aspirantes.

Leídos con atención, cariño y fe, estos diálogos están destinados a clarificar, fortificar y convencer. Que la lectura cuidadosa te conduzca más y más cerca del Objetivo.

N. Kasturi

 

PALABRAS PRELIMINARES

Esta edición se presenta corregida y mejorada respecto de las anteriores; es así que se han titulado todos los capítulos para facilitar la ubicación de todos los temas tratados.

Por comentarios recibidos de las ediciones anteriores, y dada la dificultad para llegar a una comprensión absoluta de las Joyas de Sabiduría que encierran las páginas siguientes que abarcan desde los misterios de la Creación hasta los caminos para la liberación del hombre de las ataduras de la ignorancia, hemos optado por la eliminación de algunas palabras sánscritas que, teniendo una traducción aceptable en castellano, permitieron lograr una mayor comprensión y fluidez en la lectura.

Con los cambios antedichos, lo que se ha pretendido es hacer esta obra más accesible en su interpretación a la mayor cantidad de personas que se interesan cada día más en lo que Sai Baba ha venido a transmitir.

La Editorial

 

I. ¿ES NECESARIO

EL MAESTRO ESPIRITUAL?

Devoto: Swami, ¿podemos preguntarte libremente sobre cualquier tema relacionado con el sendero espiritual, que desconozcamos?

Swami: Por supuesto, ¿cuál es la objeción? ¿Por qué esa duda? ¿Para qué estoy Yo aquí? ¿No es acaso para explicarles aquellas cosas que no saben? Ustedes pueden preguntarme sin miedo ni titubeos. Yo siempre estoy dispuesto a responder. Solamente pido preguntas serias, con deseos profundos de conocimiento.

Devoto: Pero algunas personas mayores dicen que es malo acosar al Maestro con preguntas. ¿Tienen razón, Swami?

Swami: Eso no es cierto. ¿A quién otro si no podría aproximarse el discípulo? Desde el momento en que el gurú (maestro espiritual) es todo para él, lo mejor es que le consulte a él todos los temas, y después actúe.

Devoto: Algunos dicen que debemos llevar a cabo con reverencia lo que los maestros nos piden sin plantear objeciones. ¿Es ésa también Tu consigna?

Swami: Hasta que desarrolles una fe total en ellos y sepas que sus palabras tienen validez, será difícil que lleves a cabo lo que ellos ordenan reverentemente. Así que, hasta entonces, no estaría mal averiguar el sentido y la validez de sus órdenes, para que actúes convencido.

Devoto: Maestro, ¿a quién debemos creer y a quién descartar? El mundo está lleno de falsedad. Cuando aquellos que aceptamos como buenos se vuelven malos, ¿cómo puede fructificar la fe?

Swami: Bueno, mi muchacho. ¿Dónde está para ti, en este mundo o en otro, la necesidad de hacer germinar la fe en los demás? Primero ten fe en ti mismo. Luego ten fe en Dios, el Señor, el Absoluto Universal. Cuando tengas fe en estos dos, ni el bien ni el mal te afectarán.

Devoto: Swami, la fe en el Señor también disminuye a veces. ¿Cuál es la razón?

Swami: Cuando uno es engañado por lo ilusorio del mundo exterior, y cuando uno no logra buenos resultados en semejantes deseos mundanos, disminuye la fe en el Señor. Así que abandona tales deseos. Desea solamente aquello relacionado con lo espiritual; entonces las dudas y las dificultades no serán tu designio. Lo más importante para esto es la fe en el Señor; sin ella comienzas a dudar de todo, lo grande y lo pequeño.

Devoto: Hasta que lleguemos a comprender la Realidad de lo Absoluto, dicen que es importante estar en compañía de los sabios, los buenos y también tener un maestro espiritual. ¿Es esto realmente necesario?

Swami: Ciertamente, la compañía de los sabios y de los buenos es necesaria. Para hacerles conocer aquella Realidad también es importante un gurú. Pero, sobre este tema, deben ser muy cuidadosos. Los auténticos gurús escasean hoy en día. Los impostores se han multiplicado y los maestros se han aislado para poder conseguir su realización interior sin ser molestados. Hay muchos maestros (gurús) auténticos, pero no se encuentran fácilmente. Aun si los consiguen, deben agradecer al destino que les otorgue más de una palabra que los instruya sobre la Verdad; ellos no perderán tiempo contándoles toda clase de historias. No deben apurarse en la búsqueda de un gurú.

Devoto: Entonces, ¿qué es el Sendero en este mundo?

Swami: En verdad, es para esto que tenemos los Vedas (La Sabiduría o revelación Divina de la Verdad Eterna, revelada a los corazones purificados de los Rishis o antiguos Videntes de la India), Sastras (Escrituras que instruyen acerca de los Códigos de Moral), Puranas (Escritos que describen los hechos y poderes de los Dioses como el famoso Bhagavata Purana) e Ithihasas (Las Historias Epicas, como el Ramayana y el Mahabharata). Estúdialos, transita el camino que enseñan y capitaliza la experiencia; comprende su significado y el sentido de sus mensajes que provienen de los sabios; llévalos a la práctica; medita en el Alma Universal como el gurú y como Dios; entonces, esos mismos libros te ayudarán como tu gurú. Porque, ¿qué es un gurú? Gurú es aquel a través del cual tu mente aprende a fijarse en Dios. Si tú consideras el Alma Universal como el gurú, y practicas una disciplina espiritual con sacrificio y entrega y con un Amor inquebrantable, el Mismísimo Señor aparecerá ante ti y te dará instrucción espiritual, tal como un gurú. O tal vez te bendiga como resultado de tu práctica espiritual, y puedas encontrar un auténtico maestro que te conduzca a la Liberación.

Devoto: Pero actualmente, algunos personajes reparten instrucción espiritual a todos aquellos que lo solicitan, ¿no son ellos verdaderos maestros, Swami?

Swami: No te diré si lo son o no. Sólo te aclaro lo siguiente: No es señal de auténtico maestro, el otorgar instrucción espiritual a cualquier persona que se le acerque con alabanzas, sin considerar el pasado y el futuro; sin descubrir la capacidad y los impedimentos del discípulo, y su posibilidad de recibirla.

Devoto: Entonces, Swami, he cometido un error. Cuando un gran ser llegó a nuestro pueblo, y mientras todos recibían enseñanzas de él, yo también fui, y me postré ante él y las pedí. El me concedió una buena instrucción espiritual. Yo repetí el mantra (fórmula sagrada o repetición del Nombre de Dios) algún tiempo, pero poco después me enteré de que este personaje era un fraude. Desde ese día perdí la fe en el Nombre que él me diera, y dejé de practicar el mantra. ¿Estuvo esto mal o tengo razón?

Swami: ¿Dudas de lo correcto o incorrecto de esto? Está muy mal. Así como el gurú examina las condiciones del discípulo, éste también debe examinar críticamente las referencias del maestro, antes de recibir instrucción espiritual. Tu primer error fue el no prestar atención a esto, y apresuradamente aceptar sus enseñanzas. Bueno, aun si el gurú te la dio sin estar debidamente calificado, ¿por qué rompiste tu voto dejando de repetir el Nombre? Este es el segundo error; echarle la culpa de los errores ajenos al Sagrado Nombre de Dios. Antes de recibir instrucción espiritual, deberías haberte tomado tiempo para saber de la autenticidad del gurú y desarrollar confianza en él. Sólo cuando el deseo de aceptarlo como maestro apareciese, deberías haber recibido esa instrucción espiritual. Pero, una vez que adoptas el Nombre, debes repetirlo y nunca dejarlo, sin importarte cuáles fueran las dificultades. De lo contrario, incurres en el error de aceptar o rehusar las cosas sin reflexión alguna y esto trae, inevitablemente, malas consecuencias. No debieras aceptar un Nombre si estás afectado por las dudas o si no es de tu agrado. Pero una vez adoptado, nunca debes abandonarlo.

Devoto: ¿Qué pasa cuando uno lo deja?

Swami: Bueno, mi muchacho, la deslealtad al gurú y el descartar el Nombre de Dios, causarán que tu esfuerzo dirigido y tu concentración se marchiten. Como dice el refrán: "La semilla enferma nunca puede convertirse en árbolV.

Devoto: Pero, ¿si el gurú nos otorga el mantra aun cuando carezcamos de mérito?

Swami: Tal gurú no es un gurú. El efecto de su accionar incorrecto no recaerá sobre ti. La maldad de ese error recaerá sólo sobre él.

Devoto: Si el discípulo actúa de acuerdo con la promesa hecha al gurú, sin valorar lo que pueda llegar a ser el gurú, y lo honra como antes, ¿podrá llegar a la meta?

Swami: Ciertamente, ¿qué duda cabe? ¿No conoces la historia de Ekalavya? Aunque Dronacharya no lo aceptó como discípulo, él colocó una imagen y la tomó como si fuera el mismo Dronacharya, reverenciándolo. Aprendió arquería y obtuvo el dominio sobre todas las artes. Finalmente, cuando el gurú cegado por la injusticia, le pidió su pulgar derecho como honorarios, él se lo ofreció gustoso. ¿Tomó Ekalavya a pecho la injuria del gurú?

Devoto: ¿Para qué le sirvió aquella ofrenda? Su educación en el dominio del arco fue un desperdicio, eso es todo. ¿Cuál fue el resultado neto de sus logros?

Swami: A pesar de que Ekalavya perdió toda posibilidad de usar su habilidad, el carácter que adquirió con su entrenamiento nunca se perdió. ¿No es suficiente compensación la fama que adquirió por su sacrificio?

Devoto: Bueno, lo pasado pasado es. De aquí en adelante, por lo menos, yo me esforzaré y trataré de no dejar de lado el Nombre. Por favor, concédeme instrucción espiritual Tú mismo.

Swami: Tu actitud es similar a la de aquella persona que después de haber presenciado la representación del Ramayana (historia épica) durante toda la noche, le preguntó a alguien al alba, ¡cómo estaba Rama emparentado con Sita! Te estaba diciendo que el gurú y sus enseñanzas vendrán a ti cuando estés listo para recibirlas sin buscarlas. No tienes ninguna necesidad de pedirlo. Hablando con propiedad, el discípulo no debe pedir instrucción espiritual por sí mismo. No puede darse cuenta si está maduro para ello. El gurú estará esperando el momento apropiado, y él mismo lo bendecirá y ayudará. No se debe recibir instrucción espiritual más de una vez. No es repetible. Si abandonas esas enseñanzas y tomas otras, cuando así lo deseas, serás como una mujer casada que se va de su casa.

Devoto: Entonces, ¿cuál es mi destino ahora? ¿No hay forma de salvarme?

Swami: Arrepiéntete de la equivocación cometida pero continúa meditando en el Nombre que recibiste. Para la recordación de los Nombres de Dios y la repetición de los Nombres de Dios, puedes usar todos los Nombres que quieras. Para la meditación debe ser usado sólo el Nombre dado en tu iniciación espiritual, recuérdalo. No cambies ese Nombre Sagrado; transfórmate a ti mismo por el persistente anhelo y esfuerzo de avanzar.

Devoto: ¡Swami! Hoy, es sin duda un gran día, pues todas las dudas han desaparecido con Tus palabras. Tal como dijiste, la enseñanza espiritual creó la duda, Tu mensaje la dispersó. Si me permites volveré a mi lugar y cuando vuelva, te traeré nuevas dudas para ser aclaradas en Tu presencia a cambio de Paz y Alegría. Si así es Tu deseo, volveré el próximo mes.

Swami: Muy bien. Eso es exactamente lo que quiero: que personas como tú eliminen sus dudas, aprehendan el verdadero sentido de la vida, y recibiendo el mensaje con fe y firmeza, vivan recordando permanentemente el Nombre del Señor. Siempre que vengas, sea como sea, aprende de Mí el método y los medios para deshacerse del dolor, la duda y la preocupación. Nunca sufras, pues con ese dolor dentro tuyo, no serás capaz de practicar ninguna disciplina espiritual. No importa qué disciplina espiritual practiques, será como tirar agua de rosas sobre cenizas. Muy bien, ve ahora y vuelve más adelante.

 

II. ¿QUE HACER CON LOS QUE

SIEMPRE ENCUENTRAN FALLAS

EN LOS DEMAS O BUSCAN

PERMANENTEMENTE LA DISCUSION?

Devoto: Buenos días, Swami.

Swami: Estoy contento de verte. Te ves muy cansado. Con este calor, viajar es agotador. Descansa un rato. Podemos conversar más tarde.

Devoto: Cuando no hay paz en la mente, ¿cómo obtener descanso?

Swami: Bueno, mi muchacho, el descanso ayuda a obtener la paz mental. Una vez que tengas esa paz, ¿para qué necesitas descansar? Hace falta un vendaje para que la herida cicatrice, después de esto, ¿para qué sirve?

Devoto: Swami, en este momento mi mente está inquieta. No puedo decidirme por nada y no sé cuál es la razón. ¿Qué puedo hacer?

Swami: Bueno, no existe un efecto sin una causa. Tú ciertamente conoces la causa de tu estado actual, y no puedes hacer nada más. En situaciones de dolor mental, practica la recitación de los Nombres de Dios por un rato, sentado en un lugar solitario; o canta bhajans (cantos en alabanza a Dios) en voz alta y sostenida; o si esto no te es posible, tiende tu cama y duerme un rato. Más tarde podrás pensar acerca de todo esto.

Devoto: Tú nos has dicho, que en este mundo, cada uno tiene algo que ama tiernamente, y si aquello sufre algún daño, no logramos tener tranquilidad mental, ¿verdad?... ¿Cómo puedo entonces tener paz en mi mente, cuando sucede algo así... alguien le falta el respeto al objeto de mi amor o le encuentra defectos? En ese caso, ¿qué debería yo hacer?

Swami: Bien. Una buena persona que ha comprendido la naturaleza del Alma Universal, el Yo Superior, no dañaría así los objetos o seres que otros aman. Ni se asociaría a quien lo hiciera. Porque sentiría internamente, tanto dolor al dañar la Forma de Dios elegida por otro para su adoración, como el que siente cuando le lastiman a su propia Forma elegida. Por lo tanto, que la Paz sea contigo, asumiendo que aquellos que abusan así, son seres que ignoran la chispa de Dios inmanente en nosotros. Comprometido como tú estás en la indagación sobre la naturaleza del Alma, no tienes nada que hacer con personas ignorantes, que no conocen su origen. Bien. Déjalo pasar. ¿Qué te ha sucedido para originar todo esto? Todo el problema se resolverá, si dejas salir lo que sientes dentro.

Devoto: El mundo sabe bien cómo Tú pregonas el valor y la valentía, y guías a los hombres a hacer el bien espiritual, física y mentalmente; cómo Tú has brindado educación y ayuda médica. Nunca has hecho daño, ni lo has causado a nadie o a nada... ¿Cómo eliminar entonces a las personas que inventan y difunden toda clase de historias necias de alguien como Tú? ¿Qué ganan haciéndolo?

Swami: Oh, ¿así que ésta es la historia? Pero, ¿no sabes tú, que el bien y el mal son de la misma naturaleza que el mundo? Si todos estamos comprometidos en las ventas, ¿quiénes serán los compradores? En lo que respecta a Dios, la búsqueda del error se remonta al principio de los tiempos; no es nuevo; los hombres de hoy sólo pueden producir algunos cuentos nuevos. Bueno, pero, ¿por qué tomas tan en serio tales abusos? Tómalo como que están recordando a Swami de esa manera. La recordación con Amor y la recordación con odio son dos categorías. La recordación con odio es ignorancia, está relacionada con el rajoguna (los atributos de deseo y pasión). La recordación con Amor es Conocimiento, y está relacionada con el satvaguna (cualidad de la pureza). La ignorancia termina en sufrimiento, dolor; el Conocimiento termina en Bienaventuranza, en una infinita fuente de alegría. Los resultados hablan por sí mismos. Ahora bien, ¿por qué suprimirlos? Tú preguntaste qué beneficio obtienen, ¿verdad? Ellos no necesitan ninguna ganancia; encontrar fallas en los demás se ha convertido en su costumbre; lo hacen como cumpliendo un deber. Como dice el refrán: "¿Qué le importa a la polilla si el sari cuesta cien tankas o si es barato? Roer y romper es su naturaleza"; la polilla se come por igual un costoso sari o un harapo. ¿Sabe acaso el valor de las cosas? Tal es su quehacer. Entonces, tranquilízate, date cuenta de que el trabajo de estos buscadores de fallas es el mismo que el trabajo de estas polillas.

Devoto: Swami, lo que Tú dijiste es la verdad. Podemos interpretar que estas personas ignorantes, cuando se comportan así, pertenecen a la categoría de las polillas. Pero cuando la gente que lo hace es educada, importante, y tiene conocimientos, y cuando son éstos los que se abocan a desparramar tales historias, ¿cómo soportarlo?

Swami: El aprender significa autoconocimiento; pero éste no es el conocimiento de las cosas del mundo que nos entrena para vivir y es útil como base para la subsistencia. Comparar el conocimiento del Yo espiritual con las enseñanzas para la vida práctica es un grave error. Los grandes hombres son aquellos que no abusan de los otros, que buscan la Verdad con buenas intenciones. Los temas espirituales no pueden ser comprendidos por aquellos que carecen del poder de discernimiento, que están engreídos por la autoridad que tienen, o por aquellos que no tienen conocimiento del Ser como Verdad básica. Entonces, considera a aquellos que describiste como educados y grandes, como pertenecientes también a la categoría mencionada, y sin más preocupaciones, concéntrate en fortalecer tu fe.

Devoto: Mucha gente religiosa en este mundo está convirtiéndose en irreligiosa a causa de semejantes personas, ¿no es cierto, Swami? ¿No existe algún arma para neutralizar a estas personas, que sin consideración a sus conocimientos y sin esfuerzo para conocer la Verdad, abusan de los Grandes Seres Divinos?

Swami: Pues sí que la hay. "Una carga de harapos se coloca sobre una montura harapienta", es el dicho. Las palabras de tales personas serán escuchadas sólo por sus iguales. Ningún verdadero creyente se asociará con ellos. Aun si lo hiciera, se alejará ni bien comprenda que estas historias son ficticias. O sea, que el arma para eliminar a esas personas, está en sus propias manos. ¿No has oído acaso el cuento de Bhasmasura? ¿Lo conoces? Poniendo su mano sobre la cabeza de todos, los redujo a cenizas y, finalmente, poniéndola sobre su propia cabeza, él mismo quedó reducido a cenizas. Igualmente, acusando a otros, ellos mismos serán finalmente acusados por sus propias palabras.

Aquellos que encuentran defectos en el Señor pertenecen a cuatro categorías:

1   Personas que no tienen ningún interés en temas relacionados con Dios.

2   Personas que por despecho individual no pueden soportar la grandeza de otra.

3   Aquellos que no tienen ni experiencia personal, ni contacto, ni conocimiento de nada, y por lo tanto sólo fabrican cuentos basados en habladurías, a los cuales se han esclavizado.

4   Las personas que llegan con algún deseo mundano, y que acusan al Señor como excusa, por la frustración provocada por su propio destino.

Sólo estas cuatro clases de personas hablan clamorosamente como tú dices; las otras no hablarán, ni saltarán como marionetas. Aun cuando ellas no tengan fe, ni experiencia personal, cuando escuchen tales cuentos se limitarán a analizarlos dentro de sí mismos y llegarán a sus propias conclusiones, para su propia satisfacción. Ellos no molestarán a otros.

No es el camino correcto el desconfiar de la propia mente y darle cabida allí a las palabras de otro. Además, no hay beneficio en discutir con aquellos que no conocen la Verdad (Realización Interior). De hecho, la Verdad no admite discusiones. Discutir con aquellos que no saben, pero que están en un estado intermedio, es como ver la trompa del elefante y pensar que es todo el cuerpo, como en la historia de 'los hombres ciegos y el elefante". Bueno, ten en cuenta lo que te voy a decir: No vale la pena perder el tiempo en este tipo de conversaciones. Hoy en día no hay nada más común que la costumbre de buscar fallas a los demás. Sabiendo esto, aquellos que aspiren a convertirse en auténticos devotos, deben sólo buscar las bases sobre las que construir su dicha. Todo el tiempo disponible debe usarse con propósitos sagrados, no debe ser desperdiciado. Tú no tienes nada que ver con el bien y el mal de los demás. En lugar de perder el tiempo, deberías utilizarlo en descartar lo malo y desarrollar lo bueno que hay en ti.

Pregúntame algo sobre disciplina espiritual o instrucción, que es lo que verdaderamente necesitas, y busca lo valioso. De aquí en más, no me traigas más cuentos sobre lo errado que otros actúan buscando las faltas en los demás, si no, tú caes en el mismo error.

Devoto: Todo esto se dio porque también nosotros poseemos la misma naturaleza humana. Pero ahora, que con Tus propuestas comprendo este tema, han penetrado en mí el valor y la alegría, borrando las dudas y el pesar que tenía. A través de las palabras de tales hombres, aun la poca fe, devoción y seriedad en los hombres, se reduce. Este era el motivo por el que te hice estas preguntas. Por otra parte, no tengo tampoco nada que ver con estos temas. Discúlpame, de aquí en más no te hablaré más sobre ellos.

Swami: ¡Muy bien! Durante el poco tiempo disponible, si tú no piensas en algún buen tema, y simplemente recoges las ignorantes opiniones de los demás, es como si tú también te asociaras para acusar a esas personas. Esto es perjudicial para los devotos. Lo que otros puedan decir, no debe hacerte perder tu fe. Una vez que estés firme en ésta, algún día no tendrás más ansiedad. Una palabra tras otra produce enojo y dolor. El Camino de la Devoción está diseñado para suprimir, no para desarrollar estas cualidades. Me dices que la devoción y la fe desaparecen porque la gente escucha a estos acusadores... pero ¿por cuánto tiempo? En cuanto se descubra la Verdad, ¿seguirán confiando en ellos? ¿Tendrán sus palabras algún valor? Las palabras de estos detractores son como el sonido del bronce. Los metales baratos hacen más ruido; el oro, que es mucho más valioso, no produce ruido. Los auténticos devotos deben ser callados. Deben seguir el camino del silencio. Sus lenguas estarán ocupadas en la repetición de la grandeza esencial del Señor. Lo óptimo es que no haya pausas para pronunciar ninguna otra palabra. Por esto, no permitas que las palabras de las personas con voces de bronce entren en tus oídos, llénalos con el Nombre del Señor, que es en sí mismo la Bienaventuranza del Pranava ("Om"). El mes que viene, si tienes algunos problemas acerca de temas tan útiles como la disciplina espiritual o la conducta, ven y llévalos resueltos. ¡Pero no traigas contigo un atado de semejantes dudas!

Devoto: Realmente, hoy Señor, me siento pleno de bendiciones. A causa de las dudas, Tú me has otorgado la Luz de la Sabiduría. Viendo esto, siento que el dicho "todo es para tu bien", es cierto. De ahora en más, no importa lo que me digan, seré paciente y tendré siempre presente que "todo es para nuestro bien". Buenos días. Permíteme retirarme.

 

III. EL MUNDO EXTERIOR,

EL MUNDO INTERIOR Y EL SEÑOR

Swami: ¡Oh! ¿Cuándo llegaste? No te he visto afuera. ¿Cómo te sientes?

Devoto: Van a hacer dos días que llegué; veo que hay por todas partes gran cantidad de gente. Oigo el incesante sonido de sus voces. Vengo de mi lugar de origen para evitar esa confusión, y encuentro aquí multitudes, por todos lados. Por lo tanto, me vine hacia adentro. Aquí se está bien, tranquilo, en paz. Es por esta razón que me encuentras en el salón. Se está tan tranquilo aquí adentro, como intranquilo afuera.

Swami: ¿Qué hay de raro? Es natural. Donde hay migas, ahí se congregan las hormigas... y entre el afuera y el adentro, ahí está la diferencia. Esa es la característica y así es como es.

Devoto: ¡Swami! No entiendo lo que Tú dices. Si me lo aclaras, te escucharé y me sentiré feliz.

Swami: Tú mismo me dijiste que hay un afuera y un adentro. Bien: Eso es lo que llamamos "el mundo exterior" y "el mundo interior". Ahora, ¿cuál es el interior? Dame tu opinión.

Devoto: ¿Tú quieres que salga de mi boca? Sería mejor si Tú lo dijeras.

Swami: Bueno. Hacer que el interesado mismo dé las respuestas, es el método de enseñanza basado en la Antigua Sabiduría y en las leyes morales que apoyan todas las religiones. Si aquellos que preguntan, ellos mismos se responden, entenderán claramente el tema. El estilo conferencista es distinto. En los viejos tiempos, todos los maestros ejemplares hacían que sus discípulos comprendieran el sistema de filosofía de los Vedas, sólo a través de este método. Así que... habla. ¡Adelante! ¡Vamos!

Devoto: ¿Tú me pides que hable de las cosas que he visto con mis ojos?

Swami: No sólo con la vista. Dime todo lo que has aprendido y experimentado a través de todos los sentidos del conocimiento, la vista, el oído, etc.

Devoto: Tierra, cielo, agua, sol, luna, viento, fuego, estrellas, el atardecer, montañas, colinas, árboles, ríos, mujeres, hombres, niños, ancianos, pájaros, animales, el frío, el calor, el feliz, el desgraciado, peces, insectos, enfermedades... de estas cosas he visto mucho.

Swami: Suficiente, suficiente... ¡Basta! Esto es "el mundo creado" (compuesto por los cinco elementos: tierra, fuego, aire, agua y éter). ¿Sólo lo viste hoy? ¿Existía ayer? ¿Existirá mañana?

Devoto: ¿Por qué me preguntas a mí, Swami? Ha existido de esta forma durante siglos, ¿no es así? ¿Quién sabe por cuánto tiempo existirá, o desde cuándo ha existido?

Swami: "Desde cuándo ha existido", dijiste eso, ¿verdad? A eso le decimos "sin principio". Este mundo exterior es sin principio... Cuando hay un "exterior", debe haber un "interior" también, ¿no es así? Bien, ¿has ido alguna vez al cinematógrafo?

Devoto: ¡Claro que fui! Pero Swami, las películas también son parte de este mundo, ¿verdad? Sí, he visto muchas.

Swami: ¿Qué has visto? Dímelo.

Devoto: He visto magníficas "películas". He escuchado muchas palabras y sonidos. He visto numerosas experiencias de gozo y dolor.

Swami: "He visto", tú lo dices. La pantalla es una, "la película" es otra. ¿Viste tú las dos?

Devoto: Sí.

Swami: ¿Viste la película y la pantalla simultáneamente?

Devoto: ¿Cómo es eso posible, Swami? Cuando se ve la película, la pantalla no es visible; cuando la pantalla es visible, la película no se ve.

Swami: ¡Correcto! La pantalla, las películas, ¿existen siempre?

Devoto: No. La pantalla es permanente; las películas van y vienen.

Swami: Como tú dices, la pantalla es "permanente" y las películas van y vienen ("temporario"). Te preguntaré otras cosas:

¿La película cae sobre la pantalla, o la pantalla sobre la película? ¿Cuál sirve de apoyo a cuál?

Devoto: La película cae o se proyecta sobre la pantalla; entonces para la película, la base es la pantalla.

Swami: De igual forma, el mundo exterior, que es como la película, no tiene permanencia, cambia. El mundo interior es fijo, no cambia. Lo exterior tiene lo interior como base, es su substrato.

Devoto: ¡Pero, Swami! Te he oído decir permanente, indestructible y también sus antónimos: temporario, impermanente.

Swami: Sí, mi muchacho. Tú me estabas hablando de películas, ¿tienen éstas nombres y formas?

Devoto: Cierto. Es solamente porque tienen nombre y forma que se comprende la trama. Por esta razón sólo podemos recordar el Ramayana y el Bharatham. No hay nombres sin forma y formas sin nombre.

Swami: ¡Bueno! Eso estuvo bien dicho. Donde hay forma debe haber nombre; donde hay nombre, debe haber forma. Ambas están conectadas una con la otra; decimos que hay una relación de nombre y forma. ¿Has comprendido ahora el significado de "el mundo creado"?

Devoto: Creo haber comprendido que está identificado con el nombre y la forma, pero ... Swami... me gustaría oírte describir cómo se originó.

Swami: No deberías meterte en esos embrollos ahora. Si nos ponemos a describirlo, sería como entrar en un jardín de mangos, y sin comernos el fruto recolectado, calculáramos la cantidad de árboles, el número de ramas en cada árbol, la cantidad de frutos en cada rama, y cuál sería el precio total de la producción de mangos, si el precio unitario de cada mango fuera XX. En lugar de perder tiempo sin sentido en reunir esta información, debiéramos, como aquel que come la fruta, averiguar lo que es de primordial importancia; y comprendiendo esto primero, nos llenaremos de contento y alegría. Deja todo lo que no tiene relevancia. ¿Qué dijiste acerca de la naturaleza del mundo creado? Este mundo tiene también otro nombre, ¿lo sabías?

Devoto: Dije que el mundo está identificado con el nombre y la forma. He oído decir también que se lo conoce como el mundo objetivo, transitorio, no verdadero.

Swami: Este mundo creado de nombres y formas, este mundo transitorio cambiante, es como el arte de los magos: real sólo mientras lo estás viendo. Así también el mundo es real sólo en tanto tú lo estás experimentando con tus sentidos. Esto es, lo que no se experimenta despierto, se toma como no existente. Bajo tales circunstancias decimos "Sat" para la existencia y "Asat" para la no existencia. Por lo tanto, ¿qué dices tú de este mundo? ¿Es Sat o Asat?

Devoto: Existe en la experiencia de la vigilia y entonces es "Sat", no existe en el sueño profundo y entonces es "Asat".

Swami: ¡Oh! ¿Sat, Asat, dijiste? Cuando estas dos palabras se acoplan tenemos Sadasat (verdadero falso), ¿verdad? Esto es lo que hablamos como maya (mezcla de Realidad y ficción, la Realidad es la Divinidad y la ficción es la diversidad), ¿lo sabías?

Devoto: ¿Es la ilusión (maya) similar a la magia?

Swami: ¿No lo es? "Tal es el arte del mago". Esto es lo que los Conocedores de la Verdad (Rishis) han venido diciendo desde hace siglos.

Devoto: Entonces debe haber un Realizador de todo este arte mágico, ¿verdad?

Swami: Ciertamente que lo hay. Ese mago es Dios. El está imbuido de incontables atributos auspiciosos. Los "Grandes" Conocedores de la Verdad (Maharshis), ¿no han formado ellos un nombre sobre la base de cada atributo y una forma sobre la base de cada nombre, alcanzando la Realización Interior al meditar en esas formas, tornando lo Sin Atributos en Lleno de Atributos y lo Sin Forma en Pleno de Forma? ¿No es su experiencia la que ha sido proclamada a través de mil idiomas? En los Sastras, Vedas y Upanishads, ¿acaso no han declarado cómo realizaron a Dios en su profunda meditación, cada uno a su manera, acorde con su actitud, devoción y adoración, y cómo cada uno de ellos ha sido bendecido con la Visión del Señor y la total Unión con El?

Devoto: Sí, Swami, lo he comprendido. Pero Tú dijiste que el Nombre y la Forma están basados en atributos. Por favor, explícamelo.

Swami: Ciertamente. Debemos, ahora, prestar atención a estos temas importantes, sólo porque los otros están más allá de tu capacidad de imaginación. Escucha atentamente. Dado que el Señor satisface a todos, se le conoce como Rama (Avatar de Dios). El es también la Encarnación del Amor; El es Pleno de Afecto hacia sus devotos; El es el Océano de Misericordia. En cada Nombre y Forma, El ha otorgado a sus devotos la Visualización del Señor, y los ha bendecido con la experiencia de la unidad con Dios. El Dios Sin Forma asume todas las Formas a los efectos de bendecir a sus devotos.

Devoto: Estoy contento. Realmente feliz, Swami. A través de Tu Gracia voy comprendiendo claramente. Sólo una duda: Tú has dicho que el Alma Universal Sin Forma tiene innumerables Nombres. ¿Son todos los Nombres y las Formas iguales? ¿Hay alguna diferencia?

Swami: ¡Qué pregunta! Todos los Nombres y todas las Formas son completamente iguales. Cualquiera sea el Nombre y la Forma que se venere, el Señor es sólo Aquella Unica Verdadera Realidad. Es posible realizarlo a través de ese Nombre y Forma. Pero el devoto debe tener conciencia de algo. En cualquiera de las Formas en que el Señor sea venerado, el propósito de la plegaria debe ser único.

Devoto: ¿Qué tipo de propósito, Swami?

Swami: En el deseo y la búsqueda de la Liberación, sólo debemos amar al Señor, a nadie más. Amalo. Medita sobre El. El debería ser realizado. Finalmente, decide que tú estás inmerso en El. Uno debería tener sólo este tipo de deseo compulsivo.

Devoto: Cierto, Swami. Lo he comprendido bien. Como Tú dijiste, he oído muchas historias del Bhagavata y del Ramayana de gente que le pidió al Señor toda clase de favores y atrajeron sobre sí su propia ruina. Ejemplo de ello son Hiranyasksha, Ravana, Bhasmasura y otros que son recordados hasta el día de hoy, por las consecuencias de su accionar en ese sentido. Tú lo has dicho claramente. Es algo que los devotos deberían considerar cuidadosamente.

Swami: Bien. No tiene valor el sólo asentir a todo con la cabeza diciendo "cierto", "cierto", "cierto". Si está firmemente arraigado en tu corazón que esto es cierto y bueno, es necesario ponerlo después en práctica, porque si Yo te lo digo y lo olvidas ni bien te vas, todo lo que oíste es inútil.

El alimento se come para eliminar el hambre, no para tenerlo en la boca, lejos del estómago. Pues, en ese caso, el hambre aparecerá nuevamente. Así también, el escuchar, aprender y no obrar en concordancia con ello, es inútil.

Devoto: Hasta aquí, me has hablado de algunas cosas importantes: 1) el mundo exterior, 2) el mundo interior, y 3) Bhagavan, el Señor. Entonces, ¿son estas entidades separadas, como la causa y el efecto o están relacionadas una con la otra?

Swami: Piénsalo por ti mismo. A esto Yo le he dado las respuestas en el libro: "Prema Vahini" (Sobre el Amor). Si lo leíste te tiene que haber hecho reaccionar. Mira atentamente lo que se dice allí de la relación entre el servidor, el que es servido, y la síntesis del servicio.

Devoto: Swami, Tú también nombraste lo eterno, lo finito, lo permanente, lo temporario. ¿Hay también otros nombres?

Swami: Estos se conocen a su vez como el Ser (Purushas) y se lo llama también consciente e inconsciente, o se los menciona también como el Alma Individual y el Alma inconsciente (limitada por el tiempo, el espacio y la objetividad). La característica de inmutable y de cambiante del hombre se conoce en otro contexto como Materia Superior e Inferior. Si observas con el intelecto lúcido verás que sólo los nombres cambian; el Objeto es el mismo.

Devoto: Entonces, Swami, así como lo inmutable y lo cambiante tiene como sinónimo el Ser (Purushas), ¿tiene el Señor algún sinónimo?

Swami: ¿Por qué? El Señor es bien reconocido como el Supremo (Purushotama), pues El es el más elevado de los Seres (Purushas).

Devoto: ¡Oh! ¡Qué dulzura! ¡Qué Nombre tan dulce! ¿Se originaron los hombres del Ser Supremo?

Swami: He aquí el gran problema. Ya una vez me preguntaste, ¿"se originó"? Nosotros debemos usar las palabras correctas, si no llegamos a significados equívocos. No debemos decir "originarse" del Altísimo. En El, ellos se reflejan. Ya te dije antes que estos seres están indicados por las palabras materia superior materia inferior, consciente inconsciente. La palabra Naturaleza (Prakriti), te da el sentido de la naturaleza esencial del Alma y su energía creadora, ¿verdad?

Devoto: Así es. Yo entiendo que el Supremo es Uno, Su materia es el Segundo.

Swami: No estás equivocado. Piénsalo nuevamente. ¿Existe alguna diferencia entre el objeto y su naturaleza? ¿Es posible, acaso, separar y ver la naturaleza separada del objeto? Sin embargo, tú dijiste "Dos".

Devoto: Es un error, Swami. Está mal. Nadie puede separarlos. Los Dos son Uno.

Swami: En nuestro lenguaje cotidiano, decimos: el azúcar es dulce, el sol da la luz, hace calor, etc. La dulzura es inherente al azúcar, la luz está en el sol. No están separados, son uno. La dulzura no puede apreciarse a menos que el azúcar se ponga sobre la lengua; sin ver el sol, luz y calor no pueden conocerse. Por lo tanto, el Señor tiene dos características; cuando hablamos de ambas, son mencionadas como Principio de la Conciencia Eterna (Purusha) y la Naturaleza Primordial (Prakriti), pero son en realidad Una. Prakriti en el Señor (la Naturaleza Primordial, el mundo sensorio) se conoce con el nombre de Mahamaya (la Gran Ilusión Divina), es inmanifestada e inseparable, como la dulzura en el azúcar. Esta es la relación de Nombre y Forma. Por la mera Voluntad, esta maya envuelve al Señor, y se manifiesta en la forma del Cosmos (huevo del Universo). Esto es llamado la Plena Forma Universal del Absoluto. Este es el Absoluto que se manifiesta como el Universo, el mundo transitorio, mediante el poder de avidya (ignorancia cósmica), de acuerdo con la Voluntad Divina.

Devoto: ¿Qué es esto, Swami? Estaba todo tan claro hasta aquí, pero esta palabra avidya usada recién, ha trastrocado mi línea de pensamiento. No entendí nada. Por favor, explícamelo.

Swami: No te apures. ¿Has oído la palabra vidya? ¿Conoces el significado?

Devoto: Ciertamente. Vidya significa estudio.

Swami: Vidya significa Conocimiento, Sabiduría Suprema. Cuando le agregas "a" se convierte en ajñana, ignorancia. Aunque es una, la ignorancia tiene o toma formas múltiples.

Devoto: Sí, Swami. ¿Cómo aparece la ignorancia? ¿De dónde surgió?

Swami: Tú sabes, ¿no es cierto?, acerca de la luz y la oscuridad. ¿Existen ambas al mismo tiempo?

Devoto: No puede haber oscuridad cuando hay luz, ni luz cuando hay oscuridad.

Swami: Cuando hay luz, ¿dónde existe la oscuridad? Cuando hay oscuridad, ¿dónde existe la luz? Piensa bien.

Devoto: ¡Este tema es muy difícil, Swami! No obstante, te contestaré como mejor pueda. Discúlpame si me equivoco. La oscuridad debe estar en la luz; la luz debe estar en la oscuridad; ¿de qué otra forma puede ser?

Swami: Te haré otra pequeña pregunta. Contéstamela. Esta luz y esta oscuridad, ¿son independientes o dependen de algo más?

Devoto: Dependen del sol. Cuando el sol sale, está la luz; cuando el sol se pone, está la oscuridad.

Swami: Bien, mi muchacho. Conocimiento y no conocimiento a (vidya y avidya) dependen del Señor. El Conocimiento tiene otro nombre: Conciencia Universal. Te lo describiré si vienes el próximo mes. Esto es suficiente por hoy. Ve y vuelve. Si todo es comido al mismo tiempo, te indigestas y eso causa enfermedad. Lo que oímos y comemos requiere tiempo para ser digerido y asimilado. Es por esto que te he dado un mes de intervalo. Si dentro de ese tiempo todo esto está digerido y practicado, te diré gustosamente lo que falta. En caso contrario, puedes imaginarte cómo será ese día.

Devoto: Namaskaran (homenaje de la postración). He sido ciertamente bendecido por Ti. Para digerir lo escuchado y lo comido necesito Tu Gracia, la cual me conducirá a la comprensión. Cuando todo es del Señor, ¿cómo puede esto ser sólo nuestro? Pero usaré el poder y el conocimiento con que me has dotado lo mejor posible, para no desperdiciar nada. Más allá de esto, está todo mi Destino y Tu Gracia. Me retiraré con Tu permiso.

Swami: Poner tu carga en el Destino y quedarte quieto significa disminución de esfuerzo. Con esfuerzo y oración, el Destino puede ser alcanzado. Sin esfuerzo y oración, Destino y Gracia no serán logrados. Comienza el esfuerzo. Bien, mi muchacho, ve y vuelve gustosamente otra vez.

 

 

IV. LA CONCIENCIA UNIVERSAL

Swami: ¡Oh! Has llegado. Estuve atento para saber si vendrías o no. Sabía que eras una persona puntual. Me alegro de verte.

Devoto: Puedo no considerar otras cosas, pero ¿podría no tener en cuenta Tu orden, Swami? En verdad, espero ansiosamente los días dieciséis de cada mes para verte. ¿Qué mayor felicidad puedo obtener? ¿Qué mejor alimento puedo recibir?

Swami: Muy bien. Tal fe y devoción son una gran ayuda en el Camino de la Verdad del hombre. Mejor que perder el sueño y rehusar el alimento en la infecunda persecución de objetivos mundanos perecederos, ¡cuánto más gozoso es alcanzar la Verdad, su verdadero significado y santo objetivo! Dejemos de lado eso ahora. ¿Qué quieres saber? ¡Habla, a ver!

Devoto: Swami, el mes pasado Tú me dijiste algo de "estado de conciencia" (Chit), y amablemente dijiste que me explicarías más acerca de ello este mes. Desde entonces, he contado los días esperando saber más a través Tuyo. El día ha llegado finalmente. Por favor, cuéntame.

Swami: ¿Has comprendido lo que se te ha dicho hasta ahora? Comprenderlo no significa meramente envasarlo. Por la práctica y la experiencia, ¿has comprendido en pensamiento, palabra y acción, y con total ecuanimidad, la verdadera naturaleza del mundo, que el mundo es irreal?

Devoto: Sólo comprendiendo eso, ¿verdad, Swami, que uno puede siempre estar inmerso en los pensamientos de Sai, el Señor, dejando de lado toda otra actividad y obligación? Si no hubiera entendido hasta ahí, hubiera desperdiciado este precioso tiempo en anularme. Entendiendo de este modo y que es el fruto de Tu Gracia. Mi esfuerzo es nulo.

Swami: ¡Bien, mi querido muchacho! ¡Qué triste estará el campesino si las semillas que ha plantado no brotan y dan fruto! Así también, si las semillas de la Verdadera Sabiduría que Yo siembro no surgen como buenos brotes y dan una buena cosecha, Yo también me siento afectado. Por otra parte, si crecen bien y fructifican en una cosecha de Bienaventuranza (Apanda), qué feliz sería. Ese es Mi alimento. Este es el servicio (seva) que tú debes hacerme. No hay nada más alto que esto. Sin desechar las buenas palabras y la verdad, dichas para tu bien, si las practicas y obtienes de ello alegría, la esencia de esa alegría es Mi alimento. Si tú obras de acuerdo con Mis palabras y las pones en práctica, gustosamente te diré más, cualquiera sea el número de cosas que me preguntes. Cuando lo que es dicho se deja deteriorar sin ponerlo en práctica, si la gente viene y me pide que le hable una y otra vez, ¿qué debo decirle? Si todos comienzan a practicarlo, como tú lo estás haciendo, el mundo no tendrá problemas y la falsedad no se manifestaría.

Devoto: ¡Swami! Para practicar las Palabras Divinas también la Gracia del Señor es la necesidad básica, como así también para todo lo demás. Sin esto, nada puede ocurrir. Está siempre presente como Tú dijiste. Así como la niebla esconde el sol, la Gracia puede ser obstaculizada por la oscuridad del "yo" y "lo mío". Pero éstos pueden superarse con práctica y disciplina. Por eso, si comprendemos el significado de lo que oímos y lo seguimos, es mucho más fácil. Esta es mi experiencia. No conozco la de otros.

Swami: Cierto. Lo que dices es acertado. Lo has comprendido bien. Sin aprehender el significado, si se dan varias interpretaciones, esto distorsiona la Realidad. Y si se interpreta erróneamente, la Realidad se falsifica. Pero si se comprende claramente, se facilita la práctica. Ahora considera esto. ¿Nacemos todos al mismo tiempo? ¿Morimos todos al mismo tiempo? De igual forma, la más alta Sabiduría emergerá en esta persona o en aquélla, en tiempos distintos. Si tú cantas un canto tras otro, aprendes música. Así también, si Yo hablo y continúo hablando, todos comprenderán la Realidad. No es Mi Misión mantenerme callado porque la gente no esté comprendiendo. A tales personas, esta Realidad debe serles comunicada, una vez, dos y más veces si es necesario.

Devoto: Swami, somos como trozos de hierro, el Señor es como el imán. Ambos están relacionados uno con el otro. Pero, si ese trozo de hierro tiene que convertirse en un elemento útil en las manos de Dios, debe ser calentado en el fuego de la angustia y golpeado por el martillo del dolor, para que pueda obedecer y responder. Así, a fin de formar trozos o barras de hierro como nosotros en instrumentos, Tú debes tomarte muchas molestias. Tú has dicho que ésa es Tu Misión. Ahora, por favor, háblame acerca de la Conciencia Universal la cual mencionaste el mes pasado.

Swami: Sí. "Conciencia Universal" también tiene otro nombre: Pura Conciencia, que es tan opuesta a la conciencia impura como el Conocimiento al no conocimiento. La conciencia impura es inherente a la Pura, tanto como la oscuridad es relativa a la luz. Dado que se habla mucho acerca de esto, ¡no te confundas, mi querido muchacho!

Conocimiento no conocimiento, Sabiduría ignorancia, Pura Conciencia conciencia impura, todos los términos indican la misma idea, no ideas diferentes. Te haré otra pregunta: ¿Has oído cuál es el significado opuesto del mundo de la materia?

Devoto: Lo he oído, Swami. Cuando estudié gramática aprendí que el opuesto del mundo de la materia es lo mutado, lo transformado, lo alterado y su derivado.

Swami: Así también, la Creación del Señor se conoce como Conocimiento, y su derivado o forma inferior es conocida como no conocimiento o ignorancia. Para el Conocimiento o Pura Conciencia, el no conocimiento o conciencia impura es su forma inferior.

Devoto: ¿Cómo es eso, Swami? El Conocimiento es refulgente en el Señor y el no conocimiento es sólo como un aparente reflejo del Conocimiento. Esto es, el Principio Cósmico Universal que está en el Señor, y este Principio Universal en sí mismo, se manifiesta en cada individuo diferentemente (por las características exteriores del nombre y forma, se origina la apariencia de los individuos).

Este poder de la ignorancia también se manifiesta como entidad inseparable del Conocimiento. No obstante, el Señor es la Unica Existencia. De ahí que esa Existencia Unica es la Base o el Cimiento para lo Universal y lo Particular, la Totalidad es lo mismo que las partes aparentes. ¿Esto es lo que Tú quieres decir, verdad, Swami?

Swami: Por esto, al Señor se lo menciona como la Verdad (Sathya) y el Eterno Absoluto (Brahman). Esta Verdad es Indivisible, es No Dual, es Sin Fin. En las Upanishads, esta Verdad, asociada con la manifestada energía de lo ilusorio (Maya Shakti) se la llama el Cosmos Total, y la Verdad asociada con la manifestación fenoménica revestida de ilusión (maya) es llamada el Cosmos conocido. Este es el secreto del mantra upanishádico: "Purnamadah Purnamidam".

Devoto: ¡Qué magnífica enseñanza! ¡Tal como darle a la mano una fruta pelada y lista para comer! Esta manifestación Total del Cosmos surgió del Cosmos Total Realizado Indivisible e Inmanifestado, ¿es esto lo que dijiste?

Swami: Es por ello que decimos: Todo Esto es Dios. ¿Lo entendiste?

Devoto: ¡Es todo como un néctar, Swami! Pero hasta ahora no me has dicho ¿quién soy yo?

Swami: Suficiente por ahora. El próximo mes te aclararé tus dudas, con ejemplos ilustrativos. Entiende bien lo que ha sido explicado. Practícalo: no lo olvides, ni lo dejes de lado. Medita sobre ello. Muy bien, puedes partir ahora.

 

 

 

V. ¿QUIEN SOY YO?

Swami: Bien, muchacho, me alegro de que hayas venido. ¿Has reflexionado sobre las respuestas que te di y practicado lo dicho con firme convicción? ¿Te has beneficiado de su Bienaventuranza?

Devoto: Swami, ¿podría un devoto como yo permitir que Tus palabras se desperdicien? Nadie que aspire a lograr su real Bienaventuranza, desaprovecharía las Divinas Palabras que Tú confieres en Tu Gracia. No sé los otros, pero yo reflexiono en Tus respuestas noche y día y las practico con esfuerzo y convicción. Me mantengo alerta todo el tiempo esperando la próxima oportunidad de venir a Tu encuentro.

Swami: Es esa disposición de alerta la que deben cultivar los devotos. Someterse a la inconsistente estupidez mundana y correr detrás de ella y preocuparse cuando se escapa de las manos, o saltar de alegría cuando se obtiene, todo esto es la seductora irrealidad llamada Avidya maya (ilusión ignorante). Por el contrario, estar contando los días, manteniéndose alerta para la oportunidad de escuchar las palabras del Señor y embeberse de Su Esencia, esto es Vidya maya (Conocimiento de la Realidad). Si los devotos entran en este Conocimiento de lo Real e irreal, si perseveran, seguramente obtendrán plenitud algún día. Por lo tanto, dado que este Conocimiento de Realidad y ficción te ha iluminado, eres afortunado. Desarrollado este vivir en los pensamientos de Dios, no lo abandones ni disminuyas por ninguna razón. Te harás santo, sin duda. Obtendrás plenitud y llegarás a la meta.

Devoto: Swami, el mes pasado Tú dijiste que me explicarías quién soy "yo". Si yo comprendo esto también, me puedo librar de la pequeña ilusión que tengo y, sin la más mínima duda, meditar en Ti y ser Bendito. ¿Qué mayor fortuna podría yo obtener?

Swami: Bueno, mi muchacho. Hablar de la verdadera naturaleza del "yo" es muy fácil; pero hasta que se logre experimentar plenamente, es imposible el total contentamiento. Para decírtelo tal como Yo lo veo y para que tú lo comprendas en forma cabal, se necesita algún tiempo. Este mes ni siquiera todas las horas del día son suficientes para Mí. A pesar de ello, todo Mi tiempo está dedicado a esparcir Bienaventuranza a mis devotos; Yo no tengo nada Mío. Ser útil a Mis devotos, ése es Mi interesado propósito. Todo el mes pasado viajé a Nellore, Gudur y Venkatagiri y los pueblos cercanos. Después, fui a Bangalore y volví. El poco tiempo disponible lo utilicé para hacer fluir mi Amor. Este mes visité Hyderabad, Rajahmundry, Samalkot, Chebrolu, Nuzvid, etc. Por ello no hay tiempo disponible. El próximo mes te diré quién eres "tú" a tu entera satisfacción. Por el momento, trata de aprehender el significado de esta canción, en estilo popular, así comprenderás quién eres "tú" en forma más completa. Es posible que a través suyo obtengas mayor desapego y renunciamiento.

Más adelante, comprenderás el sentido de lo que tengo que decirte clara y fácilmente. No leas la canción solamente, sino que piensa bien en el significado de cada palabra. ¡La canción seguramente te cambiará tu forma de pensar!

Devoto: Muy bien. Dame eso por lo menos. Eso traerá satisfacción a mis deseos; beberé el néctar y lo digeriré.

Swami: Escucha atentamente:

1.       ¡Thai, Thai, Thai! Thai Thai.

          Mira la actuación, tontito, de este títere.

          ¡Oh Individuo!, escucha el largo, largo cuento

          de su pasado, su futuro, atrás y adelante.

2.       Rodaba al principio en fango aplastado, su oscura prisión del vientre materno. Llegó con un quejido, pero a su alrededor ellos sonrieron gozosos y festejaron mucho.

 3.      ¡Oh tragedia! He nacido otra vez, lo supo y lloró, fuerte y largamente. Pero todo el tiempo, ellos lo cuidaron y rieron para obtener una sonrisa.

4.       En su propia suciedad se revolcó,

          sin sentido de vergüenza.

          Se levantó y cayó, a cada paso,

          actuando día a día una mímica infantil.

5.       Corre y salta con grupos de amigotes y aprende cien tretas y oficios. Crece en alto, en ancho y en grosor, de año en año, muy rápido y parejo.

6.       Se mueve en pareja, y reclama y arrulla en estilo de rosado arco iris.

          Canta canciones no escuchadas antes, y bebe apurado su copa, única y particular.

7.       Es Dios, el Creador, el que hace estas parejas de muñecos,             y millones y millones de muñecos. Pero este títere nuestro no sabe cuándo juega con muñequitos:

          ¡Thim! ¡Thim! ¡Thim!

8.       Esta muñeca de ilusión, como el Toro Sagrado, tiene la cuerda de la ignorancia a través del orificio de su nariz; la lujuria y la ira son sus aguijones, que atacan la espalda del esclavo.

9.       Se deleita con maligna satisfacción cuando otros se detienen ante esto, y desanimados se estremecen; y repartiéndoles dolor, él no puede, sin embargo, soportar ni una pequeñísima porción.

10.     Maldice y grita y mueve sus brazos.  Se impacienta y acalora con ojos enrojecidos; ¡es sin duda una visión extraña, poseído por la ira maligna!

11.     Escudriña, realiza garabatos y persiste sin saber por qué. Corre con pánico tratando de almacenar alimento para su vientre, de buena o mala gana.

12.     Ah, ¿has visto este pequeño tontito tan extraño, con su panza llena de libros, dando vueltas y retorciéndose con suspicacia ante el encuentro con una muñeca culta?

13.     Y, ¡debieras oír su secreto cloqueo, cuando un vergonzoso deseo sensual, una maldita voracidad acechante se satisface en el pecado!

14.     Y ¿qué es lo que orgullosamente palmea?: su propia espalda, por su belleza, musculatura y vitalidad. Mientras tanto todo el tiempo y paso a paso se mueve hacia la senilidad.

15.     Se bambolea y parpadea a través de pliegues y arrugas, y cuando los niños gritan:

          "Hacete el mono" "Hacete el mono"  hace gestos y muecas, una mueca desdentada, y también crujen sus huesos.

16.     Hasta el fin, perdido se halla por el miedo, ¡deterioro y desgano y tanto desgaste lacrimoso! De qué sirve, oh muñeco tonto, tu jadeo y gruñido. Necesariamente deberás encontrarte con tu Condena.

17.     ¡Ahá! El pájaro, agita sus alas, levanta vuelo, Brrr, desde la prisión carnal. Si está vacía, se endurece, si está distraída, pone orden. O si la sacas fuera de la vista, se hincha y apesta.

18.     Los elementos juntan sus cinco padres, los deseos del muñeco son polvo y ceniza, ¿por qué lloran ustedes, tontos, cuando uno de ustedes cae sobre el escenario lleno?

19.     Tíos, primos, tías y amigos marchan tristes hasta la puerta del cuarto. El muñeco de ilusión, pobre de él, olvidó su parentesco, ¡El Nombre Divino, el Verdadero Redentor!

20.     ¡Oh, hombre, no te apoyes sobre esta delgada caña; sólo resiste un estornudo! Este frágil bote de piel, dotado con tres veces tres agujeros, te zambullirá en el medio del arroyo.

21.     Esta marioneta llora, duerme y se despierta  cuando sus hilos son movidos por la Mano Invisible. Es el Señor, que está detrás,           pero el tontito jura. Soy Yo, Yo, Yo.

22.     Dharma', karma" son los resistentes hilos que El ajusta o afloja. La marioneta fanfarronea con descuido         en zigzagueante equilibrio.

23.     Pavoneándose, este pobre tontito, toma al mundo como estable. ¡Un guiño... y pone en marcha al espectáculo! ¡El éxito le da pompa y orgullo¡

24.     Oh, hombre, tú has transitado, por la hormiga, la serpiente y el pájaro; busca y encuentra sin demora, el camino a la Eterna Felicidad.

25.     ¡Bendice tu suerte! ¡Ahora puedes ver a Sai Krishna, El ha venido! Acércate a El y así conocerás tu qué, tu por qué y tu cómo.

26.     ¿Pueden un millón de palabras inteligentes y agradables, apaciguar tus fauces hambrientas?        En su lugar, enciende la lámpara del Alma, y libre del cautiverio, sal y actúa.

27.     ¡Esta canción que cuenta sobre el muñeco tonto pone al hombre triste y sabio! Yo lo sé. ¡Pero, hombre, mira el Juego Divino de Sathya Sai! Y... conócete a ti mismo.

Devoto: ¡Ah! ¡Ya he comprendido! He comprendido claramente que "yo" no soy el cuerpo, ni el intelecto, ni la mente o el juicio. Cuando no soy ninguno de éstos, "Yo" debo ser sólo el Espíritu, el Alma y "Yo" soy el Alma Universal, y así todo es el Alma Universal y todo es el Alma Suprema, Dios mismo. Todo esto, lo he comprendido. Creer de puro ignorante que "Yo" soy este cuerpo material y este intelecto, es experimentar todas estas miserias. Verdad. Nosotros esta

` Deber. código de conducta.

Ley cósmica de consecuencia, de causa y efecto de las acciones, de esta vida y vidas pasadas, mediante la cual cada uno ha escrito y escribe su destino. Hemos pasando por todo lo que Tú dijiste recién, uno tras otro, como cuentas en un rosario. ¡Oh! ¡Qué cierto! ¡Qué cierto! El sólo escuchar esta canción es suficiente. El cerebro, como Tú dijiste, se convierte en enriquecedor de emociones. ¡Swami! Me sentí muy desilusionado cuando antes dijiste que no tenías tiempo para perder. Pero esto fue debido a mi ignorancia. Aunque yo sabía que nuestro Swami nunca nos decepcionará ni nos causará trastornos, sentí como si me hubieras conferido aún más Bienaventuranza ahora, de la que pensaba que pudiera recibir.

¡Cómo podría describir Tu Bondad! Cantan de Ti: "Por una sola lágrima, Sai se disolverá"; y dicen que Tú no puedes soportar vernos sufrir. Ello me prueba la verdad de esto. ¿Puedo partir?

Swami: Muy bien. Ve y regresa otra vez. Yo tampoco dispongo de tiempo. Tengo que ver y enviar a otros que están yendo a sus lugares.

 

 

VI. MENTE, DISCERNIMIENTO,

INTELIGENCIA Y EGO

Devoto: Buenas noches, Swami.

Swami: Que todo sea bueno para ti.

Devoto: Con Tu Gracia, todo es bueno, sin ella, todo es malo.

Swami: Bien, ¿pero te has dado cuenta de cómo ambos están basados en la Gracia? En uno, ambos subsisten; ambos son conferidos por la misma Gracia. Bien, dejemos este tópico. La última vez recibiste un poema popular para digerir y debe haber afectado tus pensamientos profundamente. Ahora, ¿en qué estado de ecuanimidad está tu cerebro?

Devoto: Ah. Todo parece ahora como una función de títeres, Swami. Pero sólo intermitentemente. La mente olvida y es atrapada por la fascinación de los objetos. ¿Cuál es el misterio de esto, Swami?

Swami: Bueno, la mente está asociada con toda clase de actividades. Siempre persigue la huella de los deseos, o el rastro de los impulsos e instintos. Esta es su misma naturaleza.

Devoto: Esto es como decir que no podemos corregirla. Entonces, ¿cuál es la esperanza? Por último, Swami, ¿debemos sumergirnos en tendencias, deseos, y así degradarnos?

Swami: ¡Hay esperanza, mi muchacho! No hay necesidad de sumergirse y perderse. Aunque es su naturaleza, puede ser cambiada. El carbón, por su naturaleza, oscurece todo lo que toca. Pero no debes tomar esto como determinante. Cuando el fuego lo penetra, se torna rojo. Así también, aun cuando la mente siempre vaga en la ilusión de la oscuridad, cuando a través de la Gracia del Señor el fuego de la Sabiduría la penetra, su naturaleza cambia y la Naturaleza Pura y Buena perteneciente a lo Divino, comienza a hacerse presente.

Devoto: Swami, se habla de algo llamado antah karana* ¿qué es esto?

Swami: Es una referencia a la mente: karana significa sentido y antah karana significa sentido interior.

Devoto: ¿De modo que hay dos tipos de sentidos (indriyas), exteriores e interiores?

Swami: Sí, por supuesto. Los sentidos externos llamados karmendriyas, y los internos o sentidos de percepción o conocimiento, llamados jñanendriyas.

Devoto: Swami, por favor, dime cuáles son unos y otros.

Swami: Bien, todos los actos realizados corporalmente, lo son por medio de los sentidos externos o karmendriyas: son cinco en número (manipulación, traslación, uso del lenguaje, reproducción y el manejo de los esfínteres). Aquellos que imparten Sabiduría desde adentro, son llamados los sentidos del conocimiento o jñanendriyas. Estos son: audición, tacto, vista, gusto y olfato. Los dos juntos son llamados dasendriyas.

Devoto: Entonces, ¿cuál es el trabajo que ambos realizan en conjunto? ¿Cuál es la conexión entre sus funciones y la mente?

Swami: Bueno, realmente, cualquiera sea el trabajo que realicen, no pueden obtener nada sin la mediación de la mente. Los sentidos exteriores o karmendriyas realizan hechos en el mundo y reciben conocimiento; y los sentidos interiores o jñanendriyas discriminan entre el bien y el mal y se lo ofrecen al Alma, a través de la mente. Si no existiera la mente, ¿cómo pueden éstos transmitir?

Cuando tenemos que alcanzar la otra orilla de un río, contamos con un medio como un bote o una balsa.

Cuando los karmendriyas y los jñanendriyas que están conectados con la Naturaleza (Prakriti) desean llegar al Alma, deben aceptar la ayuda del bote, que es la mente. De otra forma, no pueden lograrlo.

Antah karana: El órgano interno que comprende la mente, el intelecto, la conciencia: la función que busca el placer y el ego.

Devoto: Si es así, ¿dónde residen esos otros elementos que Tú mencionaste? Inteligencia, discernimiento y ego.

Swami: Ellos también sólo están aquí. Los karmendriyas y los jñanendriyas juntos constituyen los dasendriyas. De éstos, cuatro son distinguidos y referidos como Antah chathushtaya, o los cuatro sentidos interiores. Ellos son: mente, inteligencia, discernimiento y ego.

Devoto: Muy lindo. Así que todos son la misma cosa. La vida es ciertamente cómica. Pero Swami, ¿cuál es la función de estos cuatro?

Swami: La mente aprehende el objeto; la inteligencia examina los argumentos en pro y en contra; el discernimiento comprende al objeto por medio de éstos; el ego o "conciencia del Yo" cambia la decisión a favor o en contra por afectos y apegos, esto debilita el dominio de la Sabiduría. Eso es lo que hacen.

Devoto: Discúlpame, Swami, sólo pregunto para saber, ¿en qué parte del cuerpo se encuentran?

Swami: No te preocupes, me agrada tu pregunta. La mente está en la cabeza, la inteligencia en la lengua, el discernimiento en el ombligo y la conciencia del "Yo" en el corazón.

Devoto: Excelente. Luego, la inteligencia y la conciencia del "Yo" están en los lugares más importantes. Estos tienen la mayor responsabilidad de las miserias del mundo. Por lo tanto, si examinamos esto a la Luz de Tus Palabras, parecería que no habría más miseria si estos dos lugares llegaran a ser purificados.

Swami: En verdad, has escuchado atentamente. Sí, esto es cierto. Primero, si las palabras se usan de manera límpida y pura, es prueba de que la inteligencia está transitando el camino correcto. Cuando se conquista y suprime el ego, es prueba de que el corazón se vuelve puro. Por lo tanto, ten mucho cuidado en lo referente a estos dos. Entonces, de igual modo, tu mente y discernimiento, llegarán a tener un buen funcionamiento. Sólo entonces tú estarás libre del dolor y la miseria. Estos nunca te podrán alcanzar.

Devoto: Luego, entre todos estos: ¿Quién es el "Yo"? ¿Quién es el que experimenta todo esto?

Swami: Hemos llegado al punto crucial. "Tú" no eres nada entre todos ellos. Todos ellos existen sólo mientras exista el sentímiento de "este cuerpo es mío". Todos están asociados con algunas actividades o algún contacto con el mundo físico. El Alma que observa todo esto, ése eres "Tú". La alegría y el dolor, la pérdida y la miseria, lo bueno y lo malo de estas actividades están sólo conectadas al cuerpo y, por lo tanto, no son tuyas, no serán tuyas. Tú eres el Alma. Hasta que esta Verdad se realice, tú duermes el sueño del "yo" y "lo mío". En este sueño, aparecen la pérdida, la miseria, el dolor y el gozo. Los sueños persisten solamente hasta que despiertas, y cuando esto ocurre, el miedo que tenías cuando dormías, el pesar que experimentabas, todo desaparece y ya no existe. Igualmente, cuando la desilusión se arroja afuera y posees aquel conocimiento de que "Dios es Todo", comprenderás que todo eso no eras Tú; que Tú eres el Alma.

Devoto: Entonces, Swami, ¿para quién hacen este trabajo la mente, el discernimiento, la inteligencia y la conciencia del "Yo"?

Swami: Para nadie. Ellos están cumpliendo con su propio trabajo. El Alma observa todo y su sombra, el "yo" mutable (el individuo), que está engañada por la asociación del cuerpoconciencia, representa este drama, a través de todos estos actos.

 

 

 

 

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